10 junio 2009

Minatxuri: algunas informaciones

En una entrada anterior visitamos la mina de yeso de Minatxuri, y se sugería que la roca blanca situada a la entrada del caserío Aritzala, bien podría haber sido extraída de esa mina.

Tomás Ugartemendia me saca del error y me informa que esa roca blanca es alabastro de Quinto Real, utilizado en sus esculturas. Muy juiciosamente añade que si su origen hubiera sido Minatxuri, las formas de la roca debieran tener ángulos poliédricos, y no esa masa uniforme.

Miguel Garro me informa que la Mina de yeso de Minatxuri fue una iniciativa de Vitoriano y Lázaro Arritegi, hermanos ya fallecidos y vecinos del caserío Aginaga.

En el siglo XVII un vecino de Gaztelu, cantero de profesión y de nombre Martín de Arritegi, el año 1648 construyó uno de los muros de la Iglesia parroquial de San Miguel de Iturmendi, población situada entre Etxarri Aranaz y Altsasu.

Junto a la Iglesia parroquial de Gaztelu está el caserío Arritegi.

Parece por lo tanto que "Arritegi" es el hilo que hay que seguir para aclarar el origen de la minería de yeso en Gaztelu.

08 junio 2009

Solución a: "Fakirismo con ortigas"

Efecto: adoptando una imagen de druida moderno y enigmático, asombras a tu público restregándote por todo el cuerpo un manojo de picantes ortigas, de tal forma que éstas no te producen ninguna molestia, picor o ampolla.

Material necesario: nos vamos de carnaval y en esta ocasión de parranda con dos plantas "disfrazadas" de ortigas. La primera es Lamium amplexicaule de la familia de las labiadas, que se distingue fácilmente por sus flores moradas y la segunda Lamiastrum galeobdolon, ésta también labiada pero de flores amarillas.

Preparación previa: Las hojas de estas dos plantas son idénticas a las de la ortiga, pero aquellas no te provocarán ningún picor si las tocas; pruébalo antes y lo comprobarás. Además aparecen en el mismo hábitat que la ortiga, siendo muy frecuente encontrar las tres especies juntas. Busca un lugar en donde estén presentes estas tres plantas, es muy sencillo, en el borde de cualquier camino y sin salir de Gaztelu.

Puesta en escena: la presentación del efecto mejora si las "falsas ortigas" todavía no han florecido, pero entonces te juegas el tipo.

El gran final: será tu decisión revelar al público el secreto de semejante proeza, pero te aconsejo no juegues con la salud de tus amigos, o los perderás fácilmente.

29 mayo 2009

Miguel Garro "artzaia"

Un pueblo lo hacen sus calles, casas y monumentos, sus actividades laborales e inquietudes culturales, sus fiestas, sus problemas, su pasado y sus proyectos de futuro, pero sobre todo cualquier pueblo se puede identificar, cualificar, describir y etiquetar por el carácter de sus vecinos, de las personas que día a día regalan o venden vida, energía y dinamismo. Gaztelu no es una excepción.

Vivimos tiempos de cambios, y aunque siempre ha sido así, las conductas se modifican, la forma de vivir, de relacionarse. Aparecen nuevas costumbres, desaparecen otras. Yo creo que en este tipo de asuntos, se puede afirmar tajantemente además, que si comparamos una época de la vida de un pueblo con la de cincuenta o cien años adelante o atrás, no se puede afirmar que antes era mejor o peor, si analizamos el conjunto completo, como si fuera un complejo ecosistema vivo, lo de ahora no es mejor ni peor, solamente diferente.

Y claro, entre cambio y cambio, aparecen cosas nuevas, como internet, las nuevas tecnologías o las modernas herramientas del trabajo de campo, pero también desaparecen otras, el caserío como unidad de producción autárquica o las ancestrales costumbres religiosas relacionadas con el paso de la vida a la muerte, por ejemplo.

Ya son unos cuantos años viajando por Gaztelu, monte arriba monte abajo, camino derecha camino izquierda, investigando y registrando lugares y entornos que poca gente visita y conoce. En estas "excursiones", muchas veces me llamaba la atención un personaje, un figura, un hombre, que vara de pastor en mano, pantalones de mahón, katiuskas y txapela calada hasta las orejas, siempre está en la recta de la carretera de acceso a Gaztelu, aproximadamente un kilómetro antes de llegar al pueblo.

Un ser especial, alto, fuerte, estático, como extraído de un cuento, de una novela pastoril o por qué no de acción, y además expresión e imagen sin duda de lo que algunos han llamado peligrosamente "raza vasca". Recuerda y tiene un aire a esos dibujos del perfecto "cashero" que ilustran las portadas de los primeros métodos de aprendizaje de euskera.

Pregunté a algunos vecinos del pueblo y enseguida me hice con diversas informaciones; me contaron que a pesar de su aparente imagen huraña era una persona muy accesible y abierta.

Y no me lo pensé dos veces. El 27.05.09 subí a Gaztelu en coche a las 4 de la tarde, y allí estaba, en la recta, como siempre. Paré, me bajé del vehículo con la máquina de fotos y libreta en mano le llamé por su nombre, y hablamos, hablamos cordialmente mucho los dos.

Una vez en casa y a la noche, imitando a Inazio Goikoetxea, leyendo y analizando lo anotado por la tarde, me preocupaba muchísimo que según la forma en la que presentara esa conversación podría caer fácilmente en la caricatura del personaje, que ante todo me transmitió cordialidad, cordura y calma. Es por esto, que lo vivido y hablado, todo ello muy interesante, te lo contaré en otra entrada, otro día, con más tranquilidad y espero también que con más sensibilidad.

Señoras y señores, pasen y vean, les presento a una especie en peligro de extinción, a D. Miguel Garro, el Pastor de Gaztelu, PROXIMAMENTE en este mismo blog.

27 mayo 2009

Inazio Goikotxea "Gaztelu"

Juan Ignacio Goikoetxea Olaondo, escritor en lengua vasca, nació en Gaztelu, en el caserío "Bordatxuri" el 5 de mayo de 1908. En su infancia trabajó en el caserío Zapatari de Gaztelu. Estudió en Alsasua, Hondarribia, Lizarra e Iruña hasta ordenarse capuchino en 1925 cuando tenía 25 años.En 1935 le llaman a filas para ir a Africa, y lo evita viajando como misionero a Argentina. En 1952 y trabajando en la euskal-etxea de Buenos Aires dejó los capuchinos y se hizo cura seglar. Pasó 22 años en distintos lugares de ese país, regresando en 1958 para establecerse en Donostia. Escribió con los seudónimos de "Gaztelu", "Bordatxuri" y "Goyola".

Su padre se llamaba Domingo y su madre Frantziska, y fue el octavo de diez hermanos. Murió el 6 de enero de 1983.
El 12 de mayo de 1990 su familia y su pueblo le rinden un emotivo homenaje, publicando una "Antología" de su poesía y colocando una escultura homenaje de uno de sus admiradores, Jorge Oteiza, en el centro de Gaztelu, junto a la iglesia.

Poeta de voz recia y dolorida, ensayista, excelente traductor de Fray Luis de Leon y San Juan de la Cruz, colaborador en revistas y estudios, trabajó muchos años en la editorial Auñamendi, en el "Gran Diccionario Clásico Español-Vasco", y entre su extensa obra también creó un método intuitivo para aprender euskera.

En palabras de sus nietas Garbiñe y Erkuden, Gaztelu es ante todo "poeta" y en su poesía "la noche" es una constante que impregna todo su trabajo. El mismo autor explica el motivo de ello: "La mayoría de mis poesías, mejor dicho todas, las he escrito de noche. Como dice un viejo refrán, "la noche, es la madre de todos los pensamientos" y para bien o para mal eso es lo que a mí me ha sucedido. Igual que las vacas o las ovejas, necesito rumiar y digerir todo lo que aprendo durante el día".
La temática de la poesía de Gaztelu es amplia: la patria, la divinidad, el amor en su primera época y más tarde, la muerte, los tiempos pasados o temas sociales.

"Kantuz piztu behar ditut nire gogamen-izarrak kantuz eta txistuz jalki nire gozamen-nigarra"

...... dice una de sus poesías más íntimas, y me permito una traducción libre e imposible.....

"Cantando suelo animar mis mejores pensamientos,
cantando y silbando desgrano mis peores descontentos"

"LIBERTADEAREN ZAI
IBAIA ETA MALKOAK
EGIN ZUTEN TRATU
IBILIAN BATERA
EGITEKO PAUSU
ARREZKERO EZ DUTE
HITZEMANA SALDU
LIBERTADEAREN ZAI
ZUTEN ALKAR HARTU"

Escrito al pie de la escultura de Oteiza.



Esperando la libertad
la lágrima y el rio
hicieron un trato
caminar juntos
para sentir alivio
y desde entonces
no han vendido su palabra
esperando la libertad
se confabularon ambos

22 mayo 2009

La Iglesia de Gaztelu, parte 1

Gaztelu está formado casi exclusivamente por caseríos construidos alrededor de la Casa Consistorial y la Iglesia, que es el centro neurálgico del pueblo.

La Iglesia de Gaztelu está bajo la advocación de la Asunción de Nuestra Señora, patrona del pueblo, a quien rinde culto. Las fiestas de Gaztelu por ello se celebran durante el verano el 15 de agosto, día de la Virgen de la Asunción.

El interior de la iglesia ha sido pintado y rehabilitado por iniciativa y trabajo en "auzolan" (trabajo comunitario sin remunerar) de los propios vecinos del pueblo entre 2008 y 2009, destacando la bella restauración de los policromados del retablo principal.

La puerta de entrada a la iglesia está formada por un arco de medio punto de estilo románico, fechado en 1787. Justo encima del arco se encuentra tallado en piedra el escudo de Gaztelu. Esta entrada da acceso al pórtico principal.

En el pórtico está la puerta principal de la parroquia de estilo gótico. Es de época medieval, con seis arquivoltas apuntadas y planta abocinada. Es destacable la sobriedad del portal, sin ninguna concesión al más mínimo detalle decorativo. Es prácticamente similar al de la cercana Parroquia de Berastegi.

El conjunto del edificio es de dimensiones considerables y de recia arquitectura. Tiene planta rectangular, con torre campanario y atrio porticado. Es un edificio construido en el siglo XVI.

Es opinión generalizada que esta parroquia de la Asunción reúne toda la simbología asociada a la fortaleza defensiva o castillo que da nombre al municipio (Gaztelu = castillo).

La iglesia no tiene órgano, pero sí un bello y rústico coro en madera. La entrada al coro es independiente de la puerta principal. Esta entrada está construida con un arco de medio punto con bellas dovelas convexas, quizás la única sofisticación permitida en el conjunto monumental exterior.

Se celebra misa todos los domingos a las 10 de la mañana. En 2009 todavía los hombres y las mujeres se organizan en grupos separados para oir misa.

La torre campanario que sustituye a una de principios del siglo XVIII, fue proyectada por Francisco de Ibero en 1765. Realizadores materiales de esta torre fueron Francisco de Aurquía, Pedro José y Agustín de Imendarrieta, Sebastián de Larrea, Juan Bautista de Goienetxea y Francisco de Etxeberria, finalizándola entre 1769 y 1770, momento en el cual examina la obra Manuel Martín de Carrera.

El templo conserva una sencilla bóbeda de crucería.

Aspecto destacable de esta construcción es que se percibe ya la llegada del Neoclásico, consecuencia de lo cual es la contención decorativa y un menor dinamismo en su concepción. El pórtico de la iglesia se completa con un sencillo y acogedor jardín con mirador, cuidado con mimo y esmero.

En el suelo de la única nave, y en madera, todavía están marcadas las antiguas sepulturas de los caseríos, y sobre ellas, en las misas de los domingos, hasta no hace mucho tiempo, se colocaban las tablillas de las ofrendas de cera, tablillas conocidas en euskera como "argizaiolak". Ellas brillan en las misas ante el altar de la Asunción.

Dice la tradición que esos rollitos ardiendo dan luz al difunto en la otra vida.

La tradición oral conecta el fuego del hogar familiar que era llevado en velas enrolladas en las tablillas de madera, argizaiolak, desde la casa hasta la iglesia.

El retablo es de mediados del Siglo XVII, de estilo barroco. Este retablo fue ejecutado por Juan de Basayaz y tasado por Francisco de Ureta, Miguel de Goroa, Martin de Larrea y Joan de Arbide.

La Asunción de la Virgen se centra en la parte media del retablo entre el sagrario inferior y el Cristo de Bengoetxea superior.

Destaca en el retablo la presencia en su remate de un Calvario, cuyo Cristo en la cruz fue realizado por Ambrosio de Bengoetxea (1551-1625), tratándose de una destacada talla de este escultor romanista, natural de Alkiza, discípulo de Anchieta e importante escultor renacentista.

El imponente altar mayor se centra en el sagrario decorado en su parte inferior con una estampa del descenso de la cruz de Cristo y rodeado de los evangelistas.

La amplitud de la única nave del templo invita al recogimiento, al sentimiento religioso y nos obliga a sentirnos diminutos e imperfectos ante la grandiosidad y sencillez del edificio.

La vida cotidiana de esta iglesia de Gaztelu queda reflejada en la instantánea de su sacristía: candelabros, crucifijos, velas, el sagrario de la sacristía presidida por una joya dorada del Arcángel San Gabriel, el Diario Vasco del día, el calendario de la Kutxa del año, misales, rituales de boda, comunión, bautizo o defunción, etc.

Todos esos elementos están ordenados con el esmero y cariño del actual guarda depositario de las llaves y sacristán del templo D.Miguel Aurkia.

En sucesivas entradas del blog veremos otros detalles de la iglesia, costumbres religiosas de los habitantes de Gaztelu, etc.

19 mayo 2009

Fakirismo con ortigas

Un amigo de Leaburu-Gaztelu me contó que cuando era niño, todos los domingos su padre les llevava a él y a su hermano al monte, pero que cuando la cuesta se empinaba y alguno de los dos esgrimía la más mínima queja o sugerencia de descanso, el resto del camino lo realizaban a golpes de cinturón paterno.

La anécdota no es inventada, es totalmente verídica, pero por respeto a los protagonistas prefiero guardar su anonimato. Evidentemente mi amigo se prometió a sí mismo, que cuando fuera mayor jamás volvería al monte, y a pesar de que vive prácticamente en medio de la naturaleza, ha cumplido formalmente hasta hoy su infantil compromiso.

Los que frecuentamos el monte habitualmente vemos situaciones bastante parecidas a la relatada, y quizás pensando en ello os quiero proponer un juego que podéis realizar ante vuestras amistades en plena naturaleza y dejarles boquiabiertos, alucinados y estupefactos, mientras tú te tronchas de la risa y les demuestras a todos que en el monte además de cuestas hay muchas oportunidades para realizar actividades sobre todo muy divertidas y didácticas.

Para ello debes primero localizar una buena colonia de ortigas, de Urtica dioica L. planta muy común de la familia de las urticáceas, y que creo que es la primera planta que todo niño aprende a reconocer,.......... porqué será?

Bueno, pues te plantas ante las ortigas y tu público, y tras recitar entre dientes unos incompresibles para el resto de los mortales versos "mágicos", recoges un gran manojo de ortigas con las manos, y sumido en una profunda concentración, te lo restriegas por todo el cuerpo, cara, brazos y manos. A continuación, y ya despierto del trance, depositas las ortigas en el suelo, y muestras a tu público, que en tu cuerpo no hay "NI UNA SOLA AMPOLLA" , ni el más mínimo rastro o daño producido por la planta.

La solución a tamaño enigma ................ dentro de una semana y en este mismo blog, pero mientras tanto ya puedes ir localizando una buena colonia de ortigas, y recuerda no ensayes esta actividad, hasta comprender bien su secreto; hasta entonces, agur bero bat.

12 mayo 2009

Flores y frutos del bosque

En Gaztelumendi hay muchos bosques, muchos tipos de bosque, hayedos jóvenes y centenarios, plantaciones de pinares, alerces, y otros árboles exóticos, alguna que otra aliseda, bastantes avellanedas, bosques mixtos y escasos bosques vírgenes, estos últimos situados en zonas practicamente inaccesibles, pero de belleza y riqueza extraordinaria.

Lysimachia nemorum L. esta planta es de la familia de las primuláceas, prima de las frescas flores de primavera, y crece en esta época del año en la orla de bosques mixtos.

¿Cuál es la denominación correcta, el bosque o los bosques? ¿Son bosques los pinares? ¿Es conveniente dejar que crezca un bosque virgen? ¿Hay que intervenir en un bosque virgen? ¿Porqué no hay robledales? ¿Hay peligro de incendio en los bosques de Gaztelumendi? Son muchas preguntas para pocas respuestas.

Las plantas que crecen en los bosques y sobre todo en sus alrededores, en la orla de los bosques, se llaman "nemorosas", palabra cándida y pastoril, que evoca las églogas de Garcilaso o las aventuras de Txomin Agirre.

Ranunculus nemorosus DC. es de la familia de las ranunculáceas, suele tener una bella, única, llamativa, frágil y relativamente grande flor amarilla.

En esta entrada estudiamos tres plantas nemorosas, fáciles de localizar en la primavera media, pero no las busques en las plantaciones de pinos, tampoco en los hayedos, tan umbríos en verano que impiden su crecimiento.

Tratemos de encontrar el lado práctico de las cosas, usos novedosos, tradicionales, de futuro, con expectativas, que las hay, que están delante de nuestros ojos y no las vemos, cegados por la velocidad y las prisas.

Ruscus aculeatus L. a este abundante y pequeño arbusto de la familia de las ruscáceas, en euskera se le llama "erratsa" = escoba, porque con esta planta seca se fabricaban en los caseríos un tipo de burda escoba, de uso generalizado en épocas de escasez de materiales. Esta planta también es utilizada en muchos lugares como ornamental en navidad, de ahí que se le conozca como acebo menor.

No pretendo poner en marcha una fábrica de escobas, o de adornos de navidad, aunque bien podría ser este último arbusto la puerta a una actividad de nueva artesanía que mostrara los usos, costumbres y actividades de otras épocas.

Esta foto la he sacado en mayo de 2009, en pleno siglo XXI, en Gaztelu, y duele. Intentemos sembrar a futuro, nos esperan nuevos planes de ordenación territorial, nuevas tecnologías aplicables a la agricultura y ganadería rural, pero nadie va a venir a ayudarnos, a decirnos lo que tenemos que hacer. Casi en el mismo centro de Gaztelu alguien hace poco plantó un hayedo: ¡qué linda es la excepción que confirma la regla! Podemos semillar fácilmente hayas y robles, y en 15 años tener una colección perfecta de carísimos bonsais, sin grandes gastos o infraestructuras, rodeados de bosques de verdad, de escobas sin bruja, de navidades sin noeles, de poesía sin basura, de fábricas sin contaminación, de convivencia sin excepciones que confirmen la regla.

07 mayo 2009

La explosión floral de las falsas acacias

En el cordal de Erroizpe todos los años y durante el mes de mayo podemos asistir a un fenómeno natural, espectacular, algo inquietante, bello y observable a muchos kilómetros de distancia; estamos hablando de la floración de la falsa acacia, Robinia pseudoacacia.

Fíjate estos dias justo debajo de la cima de Erroizpe, y verás que a mediados de mayo aparecerá una clara banda blanca, muy blanca, que contrasta claramente con el entorno. La primera vez que me fijé en esto desde Tolosa, aluciné, pensé que era un reflejo del roquedo, que alguien había hecho una pintada al monte.

Es la falsa acacia, un árbol de hoja caduca de la familia de las leguminosas, originaria del sureste de USA y que como el pino americano también es una especie de crecimiento rápido. Está incluida dentro del catálogo de plantas invasoras, es decir es un árbol que desplaza a las especies autóctonas y ocupa su espacio natural.

Se utiliza en jardinería, como seto para cortavientos, es fijadora del nitrógeno atmosférico, se usa también en cosmética, en la apicultura, como forraje para el ganado, planta medicinal, etc.

Si quieres ver estos árboles de cerca, tienes que tomar el camino natural hacia Erroizpe, pasar por Santiagoenea, por el depósito de agua de Gaztelu, y una vez que te adentres en el bosque, en el primer cruce, te encontrarás con tres caminos, el de la izquierda va a Erroizpe, toma el de la derecha que te llevará hasta Minatxuri pasando por las bordas de Aragor. Una vez en este camino encontrarás enseguida un prado a la izquierda, con una fea borda de cemento en el centro. La primera línea de arboles hacia arriba, hacia la cima, son de falsas acacias.
En el mundo de la silvicultura también existen las modas, y animados por la variedad de sus aprovechamientos, y sin pensar en otras consecuencias, este árbol se introdujo en el ámbito rural del País Vasco en los años 60 del S.XX. El tronco suele ser casi perfectamente rectilíneo, y por ello se usó para postes de madera de líneas eléctricas y teléfónicas, que tanto proliferaban en aquella época. También se usaba para hacer las estacas de cierres de prados, campos y propiedades.

No parece que esta plantación pueda crear problemas por ahora en la zona y medrar, perjudicando a las especies autóctonas. Lo vigilaremos.
El bosque de acacias limita hacia arriba con un bello, natural y extraordinario bosque de avellanos, que por suerte impide la expansión de la acacia; hacia abajo limita con la pradera de producción de hierba, que todos los años sus propietarios la siegan varias veces. Si estas dos circunstancias cambiaran, la falsa acacia podría expandirse peligrosa y fácilmentemente por todo el cordal.
Las promesas de dinero "de rápido crecimiento" el tiempo las pone en su sitio, y las falsas acacias hoy son solamente testimonio de expectativas mal planteadas, de una curiosa suerte de inflación de estacas, que la humedad y los nuevos materiales las convierten en restos del pasado.
En el entorno muy humanizado y degradado de los alrededores del caserio Mahala y Malerreka, proliferan sin control las falsas acacias. Habría que plantearse hacer algo, si bien estos terrenos corresponden al término municipal de Leaburu.

04 mayo 2009

Basoa - El bosque

El bosque es una palabra evocadora, sugerente, ecologista, misteriosa, húmeda, rotunda, contundente, singular, verde, bisílaba, masculina, siseante, sabia, enigmática, y también nueva si todavía te prestas con ingenuidad infantil a dejarte llevar por las sensaciones con las que te puede sorprender.

Hace algunos años un amigo me invitó un fin de semana a visitar su pueblo, a unos 15 km. de Pamplona. Era un pueblo abandonado, hacía ya más de 40 años que no lo habitaba nadie de forma continuada, e intentaba rehabilitar una casa al menos, para algún día, cuando el trabajo y los dineros se lo permitiesen, irse a vivir lo más cerca posible de la naturaleza, lo más lejos posible de personas como yo, a los que amigablemente pero con cruel ironía nos llamaba "ratas de ciudad".
Una vez encauzada la jornada, que fue de trabajo, y tras un largo silencio, me miró fijamente y me preguntó con seriedad, autosatisfacción y simpleza: ¿Sabes porqué este pueblo, a pesar de estar en ruinas es rico, muy rico, inmensamente rico? No me sentí autorizado a responder y me dijo "Mira ese bosque, es del pueblo, ahí está la verdadera riqueza de estas ruinas, y dentro de treinta años ahí seguirá, rico, inmensamente rico".
Me estaba diciendo que su futuro sería vivir del bosque, que valía mucho dinero, pero que por eso precisamenten sabía que si lo respetaba, el intercambio sería largo, mutuo y productivo.

Me ronda estos días por la cabeza "Garoa" la novela pastoril de Txomin Agirre, el mito de la arcadia vasca, el ensimismamiento y ensoñamiento rural, la esencia de la cultura vasca para muchos.


Cuando los ecologistas hablamos de recuperar el bosque autóctono, los técnicos a sueldo de los políticos vascos, y lo han dicho más de una vez, nos tachan de cándidos y soñadores, afirman que los bosques de robles son un mito, que los ecologistas somos como una suerte de rapados Hare-Krihsna que vivimos en una nube de leyendas divertidas e ingenuamente mentirosas.

Hoy en día se habla ya de clonar a un mamut siberiano, pero por lo visto es imposible crear un robledal.

"Hura bai zela gizona" (Ese sí que era un hombre), con esta frase comienza Garoa, y me acuerdo de mi amigo al que perdí la pista y no sé en qué batallas andará metido, pero su bosque treinta años después hoy seguirá allí, seguro, rico, inmensamente rico.

29 abril 2009

Erreginenea Baserria "La casa de la reina"

Cuando vayas a Gaztelu no dejes de visitar el caserío Erreginenea: "El caserío de la reina". Si quieres saber exactamente su ubicación geográfica y física en el municipio, pincha en el siguiente enlace: Erreginenea (buscador geográfico de la Diputación de Gipuzkoa), de todas formas está a escasos dos minutos de la iglesia, como nº 15 de Gaztelu y cualquiera del pueblo te indicará su situación sin problemas.

No sé exactamente el porqué del nombre, (erregina = reina, -enea = casa de) si es en realidad por una real visita real, o su significado se debe al imaginario popular de los habitantes de Gaztelu.
El origen de este caserío se remonta al siglo XVI, aunque fue totalmente reconstruido a finales del XVIII; podéis encontrar una descripción completa y de carácter técnico arquitectónico en el siguiente enlace: Descripción arquitectónica (Dpto.de cultura del G.V. Conjuntos Monumentales). La Diputación Provincial de Gipuzkoa en su Boletín Oficial nº 137 de martes 19 de julio de 2007 declaró a esta casa como "Bien Cultural, con la categoría de Monumento, en el Inventario General del Patrimonio Cultural Vasco". Es muy curioso el "ojo de buey" recercado en sillería bajo el hastial de la casa.


En el año 2008 sus propietarios iniciaron una rehabilitación integral que está a punto de terminar, pasado, presente y futuro cara a cara, nada es mejor ni peor, sólo diferente.


Erreginenea es el arquetipo de lo que fue no hace mucho tiempo una unidad de explotación agropecuaria que pasa de una actividad autárquica a tener un uso exclusivamente residencial.

27 abril 2009

Ciencias, letras y toponimia del cordal

Los letreros, carteles, anuncios, indicaciones, señales y toponimia que encontramos cuando visitamos un pueblo, nos dan explicaciones y respuestas del carácter de la gente, nos hablan de su historia y costumbres, de sus preocupaciones y sueños, de su pasado, su presente y quizás también de su futuro.
Me voy a atrever a intentar descifrar el significado de los nombres de las cimas del cordal de Erroizpe, de oeste a este. Pido disculpas de antemano por mi atrevimiento, osadía y posibles errores. Se admiten sugerencias. Empezamos por las cumbres gipuzkoanas.

Erroizpe: (804 m.) "erroitz" en euskera quiere decir precipicio, de lo que podríamos deducir, que Erroizpe significa bajo el precipicio; pero la cima de Erroizpe es plana, relativamente llana, sin precipicios evidentes, o sea que algo no cuadra. Un lugareño me contó que el nombre del monte proviene de "Erre haizpe" es decir "La roca bajo el humo o niebla", (erre = humo, niebla) y que hace referencia a un peñasco situado en la ladera norte de Erroizpe que se observa desde Elduain, y que habitualmente está cubierto de niebla.

Larte: (810 m.) en euskera "arte" es el roble pedunculado el "haritza" y "lar" quiere decir "mucho", "en cantidad", por lo que Larte o Laarte como dicen algunos, querría decir lugar en donde hay muchos robles. "La" podría ser simplemente también un protoartículo sin significado propio. Hoy día en la cima de Larte no hay robles. ¿Los habría antes? ¿Porqué no los hay ahora?

Minatxuri: (779 m.) la "mina blanca", roca caliza, roca blanca, podría hacer referencia, a que de estos roquedos se extrajo el mineral o material calizo con el que se construyeron las bordas y majadas de los alrededores. El nombre describe perfectamente este peligroso macrolapiaz. Esta cima también se conoce como "Gazteluhaitz", o piedra del castillo. Quizás de este lugar se extrajo el material para construir el castillo de Gaztelu; ¿donde estarán los restos del castillo?

Arburuko Harkaitza: (789 m.) "Arburu" quiere decir peñasco, acantilado y "Harkaitz" roca grande, peña. Si observamos esta cima desde la ladera norte, desde el lado de Berastegi, queda en evidencia que el nombre es adecuadamente descriptivo.

Muñoaundi: (718 m.) "Muinoa" quiere decir colina, collado, elevación del terreno y "aundi" grande. Estamos en el collado entre las cimas al oeste del cordal y Ulizar la mayor elevación del cordal, y el nombre es descriptivo.

Zolitzarren: (721 m.) "zoli" = fino agudo "-tzar" sufijo aumentativo con caracter despectivo. El humor a veces también se refleja en la toponimia, ya que este monte es todo lo contrario a una afiladísima montaña. La cima está ocupada por un pinar, y en algunas publicaciones la llaman también "Anakar".

Aldamuino: (737 m.) alde + muino, hacia la colina, hacia Muino handi, cerca de Muinoaundi.

Sobelar: (671 m.) "so" mirar, "belar" hierba, observatorio de los pastos de altura.

Ya en Navarra encontramos las siguientes montañas:

Ulizar: (868 m.) la cima más alta del cordal, algunos estudios etimológicos relacionan "uli" con "hiri" = ciudad, arquetipos humanos que se remontan a un dios cananeo-semita. Estaríamos en la "vieja ciudad" y quizás por esto algunos autores sitúan en la zona de Uli el misterioso y desaparecido castillo de Gaztelu.

Musaio: (821 m.) saio = esfuerzo, intento y "mu" en sentido negativo, por lo que podría ser montaña "sin esfuerzo", aludiendo a la nula dificultad para alcanzarla. No creo que haga referencia a las musas o algún tipo de inspiración poética similar. Otro ejemplo de humor toponímico. Esta cumbre sirve de enlace entre el cordal de Erroizpe y el de Urkieta. Cima plana y con palomeras.

Hirumugarrieta: (852 m.) Hiru muga = las tres fronteras o límites, Orexa, Berastegi y Leitza, como si la mesa de los Tres Reyes fuera. También se le suele llamar Ulimendi.

Podeis fácilmente encontrar información y la localización de todos estos montes en la extraordinaria Web de Javier Urrutia, La Biblia de las montañas, merece la pena una visita a esta página.

23 abril 2009

Lizarra - El fresno

El fresno, Fraxinus excelsior es un árbol de la familia de las oleáceas, pariente por lo tanto del olivo, de hoja caduca y que curiosamente son de las últimas hojas que se abren en primavera, y de las primeras que se caen en otoño. ¿Porqué lo hará así? ¿Lo adivinas?

Se dice que los viejos druidas construían sus varitas mágicas con varas de fresno, y que este árbol era capaz de ahuyentar al mismo demonio.

En Gaztelumendi lo vamos a encontrar en dos entornos diferentes, sugerentes e imprescindibles. Por un lado lo veremos en bosques mixtos caducifolios, pero además siempre estará presente en el entorno de las bordas en altura, en los alrededores de Pagamutegi, Bordaxar, Xantioneako borda, Gazteluko ataka, Uzurburuko borda, Aragorreko borda, etc. ¿Porqué?

A este tipo de preguntas siempre nos gusta encontrarle algún tipo de respuesta que nos evoque la magia y el misterio de tiempos pasados, que nos haga olvidar la dura y cruda realidad cotidiana, que nos ofrezca una alternativa sencilla y práctica a problemas antiguos sin solución aparente.

Y , ésto tiene respuesta, y además doble respuesta, la mágica y la práctica.
Empecemos por la magia. Sobre el fresno hay muchas creencias, referencias, historias, pociones y remedios en uno u otro sentido, que incluso nos retrotraen hasta Plinio el Viejo que afirmaba "increiblemente" que había visto cómo una culebra prefería caer al fuego antes que a un círculo hecho con hojas de fresno. Los tolosarras colocamos la mañana de San Juan, en el solsticio de verano, ramas frescas de fresno en los portales de nuestras casas, y en el ámbito rural hacen una cruz con ramas de fresno y de espino blanco.
Muchas de estas "supersticiones" tienen una finalidad de tipo curativo, pero sin duda y además está bien documentado, el fresno se plantaba alrededor de las bordas, de las habitaciones de montaña, porque se creía fielmente que ahuyentaba el temible rayo.

La respuesta práctica: las hojas de fresno son exquisitas para el ganado, y en los años secos y de excasez de pasto, proporcionaban un extra imprescindible para el ramoneo.
El fresno soporta podas extremas, tras las que demuestra gran capacidad de regeneración. El tipo de poda que a día de hoy se sigue realizando en los fresnos en Gaztelumendi es muy especial y caracterísca, de modo que el árbol va creando formas y estructuras curiosísimas que nos recuerdan al rayo que pretenden exorcizar, pero el motivo de este tipo de poda, es conseguir el material adecuado para construir las "atakak" puertas o cercos de madera, para manejar la ganadería de montaña.

21 abril 2009

El Karst

A las formas y relieves más significativos que encontramos en el cordal de Erroizpe los geólogos le han puesto el nombre de "Karst". Esta palabreja tan rara que no tiene nada que ver con coches a ras de suelo, proviene de una zona de Eslovenia llamada así, y designa aquellos terrenos en los que se han desarrollado un conjunto de procesos resultantes de la disolución de rocas calizas y salinas.

El origen del paisaje de Gaztelumendi tuvo lugar en el período Cretácico inferior, tercer período de la era mesozoica, y que abarca desde 99 hasta hace 146 millones de años. En esta época proliferaron varios tipos de dinosaurios, otros se extinguieron, aparecieron las aves y las primeras plantas con flores.

En esta época las rocas que ahora observamos en cresterías y afloramientos en el mismo Gaztelu, se formaron sobre fondos marinos de poca profundidad. Estamos hablando de arrecifes de coral, playas paradisíacas, conchas, animales marinos y agua salada, es decir de nuevo calizas y salinas. Los sedimentos de miles de años sobre estos fondos marinos de poca profundidad, son el origen de las rocas que hoy vemos. El macizo de Ernio y la sierra de Aralar que se observan perfectamente en orientación noroeste y suroeste desde las cimas de Erroizpe y Larte son también de origen cárstico, como los Picos de Europa.

Pero vamos a ver, si las rocas del cordal que hoy están a 700 u 800 metros de altura sobre el nivel del mar, eran en el cretácico fondos marinos, ¿Cómo es posible que el nivel del mar haya descendido tanto? ¿Dónde está el agua que falta?

Y la respuesta nos la da nuestro viejo amigo Alfredo Wegener, y sus telúricas teorías: no es que el nivel del mar haya descendido, sino que lo que sucedió fue todo lo contrario: es la propia montaña la que ascendió en altura; y todo ello por medio de un proceso que describe una ciencia llamada orogénesis, y que explica cómo la fuerza que ejercen entre sí las diferentes placas terrestres y marinas, son capaces de crear cadenas montañosas, como el Himalaya, los Pirineos o el macizo de Gaztelumendi. Estamos en Erroizpe, y al norte vemos el sinclinal de Uzturre, paradigmática formación geológica y postal de Tolosa, que no es más que la parte cóncava de un pliegue de la corteza terrestre, y que se origina por las fuerzas de compresión de un movimiento orogénico.

Una característica poco conocida de las rocas calizas como las que encontramos en Gaztelu y alrededores es su comportamiento físico ante el fuego.

Antes de seguir, te ruego encarecidamente que no enciendas fuego en esta zona. Nunca lo hagas, sobre todo si hay viento sur. Está totalmente prohibido.

Suele ser habitual que montañeros, cazadores o jóvenes excursionistas cuando encienden fuego el hogar donde queman ramas y troncos, lo rodean con piedras para evitar con buena intención que el fuego se extienda o propague por los alrededores. Estas rocas cuando llevan ya cierto tiempo en contacto con el fuego, también "arden" y se queman, hasta convertirse en cal y cenizas. Su origen biológico queda en evidencia en estas ocasiones. Si la hoguera se enciende por la noche, se observa perfectamente cómo la roca se pone al rojo vivo y "arde".

Esta característica convierte a la roca en muy peligrosa, ya que puede suceder que se dé a una fogata por apagada, pero la apariencia de la roca con la luz del día pueda ser engañosa, y todavía estar ardiendo, y no ser ésto detectado. Es por ello que a veces, estas protecciones pueden ser más peligrosas, que los fuegos sin ellas. Estas rocas deben ser siempre tratadas con agua después de un fuego.

De todo esto sabían mucho hace algún tiempo por estos lugares, cuando casi cada caserío tenía su propia calera para producción de cal.

Una visita cercana y muy didáctica, adecuada tanto para niños como adultos, para comprender en profundidad la estructura de los sitemas cársticos es la Cueva de Mendukilu, en el municipio de Astiz, muy cerca de Lekunberri. Supercoqueta y muy recomendable.

18 abril 2009

Las amantes del agua

La red hídrica del entorno de Gaztelumendi es extensa y compleja; todo el agua que acumula el inmenso acuífero de Gaztelumendi acaba en el río Araxes o en el Zelai, en lo que respecta a la zona occidental del macizo, y en la zona oriental, hacia Navarra, las aguas pueden ir también al río Leizaran. En otras entradas analizaremos este tema con más detalle.

Una zona interesante para aproximarnos a las plantas que crecen en un entorno de humedad es en la zona de Malerreka, el arroyo que pasa junto al caserío Mahala. Veamos cuatro de ellas, que podemos fácilmente encontrar en esta época del año.

Alliaria petiolata (1) es una planta de la familia de las Brasicaceas o crucíferas, se le llama también hierba del ajo o baratxuri belar, porque al frotar las hojas, desprende aroma a ajo. Crece en barrancos, lugares sombríos y húmedos. Se le atribuyen propiedades estimulantes, diuréticas y antiescorbúticas, en la planta fresca. Inconfundibles sus anchas y dentadas hojas.

Glechoma hederacea (2) llamada la "hiedra terrestre", en euskera "amuntz", huntza es la hiedra, es una planta de la familia de las labiadas que se cría en bosques de frondosas, y que crece tendida por el suelo en tallos rastreros que arraigan de nuevo en tierra. Se le atribuyen propiedades diuréticas y anticatarrales. Tiene un sabor amargo y despide un aroma especial.

Anemone hepatica (3) es una planta perenne de la familia de las ranunculáceas. Crece más que en sitios húmedos, en lugares sombríos, pero también cerca de arroyos y fuentes. En euskera se le llama "gibel belarra" ya que la planta bien seca ha sido tradicionalmente usada para combatir las enfermedades del hígado. Son muy características sus hojas trilobadas, de forma parecida al trébol, y además tienen máculas o manchas negras en el haz. Florece a partir de enero y durante toda la primavera.


Chrysosplenium oppositifolium (4) es una planta de la familia de las saxifragáceas, llamada vulgarmente "hepatica dorada", en referencia a la planta anterior. Las flores son muy pequeñas, de color verde y carecen de corola. Forma comunidades cespitosas, y abunda en taludes, cerca de fuentes, arroyos y en general en zonas de agua corriente. No se le conocen propiedades medicinales.